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Invierno Cultural

¿Cogemos este autobús?

¿Cogemos este autobús?

¿Cogemos este autobús?

Llega el turno de los autobuses. Cuando nos la prometíamos muy felices al creer que, por fin, La Cañada iba a estar comunicada con sus barrios vecinos, se iba a poner una línea nocturna al menos los fines de semana para que nuestros jóvenes no se la jueguen al ir o venir de la ‘movida’, se iba a acceder a la playa usando el servicio público colectivo e incluso se iba a facilitar el uso del autobús para poder acudir a acontecimientos nocturnos en el Auditorio, Palacio de los Juegos, Estadio… pues no, lo que se va a hacer es suprimir el autobús que nos dejaba y traía con las maletas en la Estación Intermodal; dificultar a las personas mayores el que puedan ir al médico a su hospital de referencia –El Toyo- haciendo un transbordo en El Alquián –tanto para ir como para volver- y evitarnos la espera en la parada de la línea del aeropuerto –bolsos y maletas incluidas. A cambio –eso dicen- nos van a asegurar que cada 25 minutos pasará un autobús por La Cañada aunque en lugar de los 40 servicios actuales –la suma de los de las líneas 20 y 22- en cada dirección a lo largo del día, vamos a tener 34, que es el resultado de dividir los minutos que van desde el primer servicio al último por la frecuencia del mismo (850 minutos al día dividido entre 25 minutos).

¿Qué podemos hacer? En otros lugares no sé si más o menos civilizados que éste las asociaciones vecinales ya habrían dicho algo más del tan socorrido “vamos a ver si lo solucionamos”. Es más, no habrían dado lugar a que los sesudos gestores de la empresa concesionaria del servicio y los técnicos municipales del área de movilidad hubieran siquiera planteado una propuesta que es, a todas luces, un parche para evitar, entre otras cosas, que sean las asociaciones de Retamar-El Toyo las que se quejen–como han hecho todos los veranos anteriores- por las deficiencias del servicio de autobús. Ahora le solucionan lo suyo y el problema lo pasan a La Cañada donde saben que no habrá voces representativas que se dejen oír con la fuerza necesaria.

Ante este panorama solo los que no tengan otra posibilidad harán uso del servicio de autobuses, los representantes vecinales agradecerán con genuflexiones el que se haya suprimido una línea, se impida llegar a los vecinos a estación y aeropuerto y hagan transbordo quienes tengan que ir al médico que normalmente son personas mayores muchas de ellas con problemas de movilidad.

Yo creo que habría que coger este autobús, pero por los cuernos.

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