Publicidad
Invierno Cultural

Año nuevo, problemas viejos

Año nuevo, problemas viejos

Año nuevo, problemas viejos

Casi sin darnos cuenta nos hemos comido el primer mes de año y la vida sigue igual. Seguramente dentro de once meses más podremos decir lo mismo. El barrio no avanza. Sigue con sus problemas. Pero eso sí, de aquí a un rato llegarán las fiestas, las que sean, se hará una paella gigante, mediana o para los amigos, se saldrá a la calle y todo irá sobre ruedas, especialmente para los que no viven en el barrio o creen vivir en otro barrio.

Hay dos obras que duermen en Almería el sueño de los justos. Son cuestiones pendientes desde hace un montón de tiempo, muchos de los habitantes de La Cañada no habían nacido todavía y otros apenas se acuerdan de los detalles. Una de ellas es la retirada de las tierras radiactivas de Palomares. Todos los años aparece en la prensa que llega la definitiva. Y todos los años se repite la historia: los americanos siguen sin llevárselas.

La otra obra pendiente es la de la comunicación de La Cañada con la Universidad por la carretera de Sacramento. Juntemos una tercera: la recuperación de la playa de La Cañada y añadamos lo que nos dé la gana porque sea lo quen sea no se hará.

Ahora que caminamos a base de talonario hacia la capitalidad gastronómica. ¿Dónde vamos a comer cuando lo seamos y si lo somos? ¿En el centro? Seguro porque si no dotamos a los barrios de la periferia de los medios necesarios y concentramos todo en un punto, la ciudad no será nunca capital de nada, sino que habrá una parte de la ciudad con todo y el resto con nada salvo la obligación de pagar impuestos y tasas y a eso no hay derecho.

Año nuevo, problemas viejos
Volver al blog "CAÑAVERDADES"