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Primavera cultural
Más de 500 personas en la manifestación para recuperar la playa de La Cañada

La Cañada clama por su playa

Más de medio millar de personas piden cuidar los accesos y la recuperación del espacio litoral


La Cañada de San Urbano revivió ayer por la tarde viejas gestas, olvidadas por vayan ustedes a saber el motivo pero, afortunadamente recuperadas desde el espíritu de unión que tantas veces se ha reclamado. Los vecinos, a una hora para valientes -cinco y media de la tarde- se concentraron para preparar su desfile desde la plaza Antonio de Torres hasta la playa de La Palmera para clamar por su recuperación y reclamar a las autoridades competentes -Costas- que devuelva a la naturaleza lo que la falta de diligencia le ha birlado, porque si la playa de La Cañada ya no está es porque quienes tenían que velar por ella han dejado que desaparezca y cuando una cosa desaparece así como así es porque o la han robado o la han hurtado porque guardado o escondido es complicado creer que se haya hecho.

La épica vecinal comenzó mucho antes de las cinco y media de la tarde, antes incluso de que empezara el año, mucho antes de lo que se podía pensar pero posiblemente más tarde de lo debido porque si la llamada que ayer lanzaron la hubieran expuesto hace veinticinco años, justo cuando empezó a desestabilizarse el movimiento vecinal, la playa estaría donde siempre estuvo: donde la puso Dios o la madre naturaleza.

El caso es que cuando la comitiva vecinal llegó a la playa, algo más de 500 personas se dieron de bruces con el mar Mediterráneo. Mayores, adultos, jóvenes, niños, reclamaron al unísono el lugar, algunos hasta clavaron sus sombrillas en la arena o entre las rocas y recordaron cuando la playa se prolongaba hasta una orilla que los abuelos de hoy mandan a casi cien metros más allá de la que hoy existe "A unos cien metros hay una casamata, un nido de ametralladoras, de la guerra civil".

Pancartas reivindicativas, camisetas amarillas con el lema rodeando a la palmera, símbolo de la reclamación vecinal; frases que se repetían desde el megáfono al que el presidente de la AMPA gastó las pilas de tanto usarlo, vecinos portando viejas fotografías de padres, hijos, abuelos disfrutando del espacio playero cuando no existía el dos piezas y el meyba era obligatorio. Hasta un camión que no solo portaba una gran pancarta con la reivindicación, sino que también llevaba las viandas y bebidas: centenares de bocadillos de chorizo, en una chorizada alusiva a quien nos 'robó' la playa a los cañaeros.

La manifestación, bien custodiada por Policía Local, Policia Nacional y Guardia Civil, fue puntual en su salida de la plaza Antonio de Torres, entre una marea de camisetas amarillas, gorras, sombreros, quitasoles y sombrillas de playa, aparte de mochilas, bolsas y cremas solares. Hubieran dado las seis en el reloj de la iglesia si no llevara roto desde diciembre -siempre se suele romper por esas fechas, pero esta vez el arreglo definitivo no llega-.

Se salió a las seis, según la hora marcada en los móviles de los participantes y la marcha enfiló la carretera de Níjar hasta la carrera de Sacramento. A los casi 300 vecinos que hicieron el recorrido completo se les iban uniendo otros en los diferentes barrios y zonas por las que se pasaba. Al llegar a la boquera de barrio Molino, la comitiva había engordado y en Cruz de Martos hubo otro aluvión, lo mismo que a la llegada a la playa, donde otros muchos esperaban.

El tramo de Sacramento tuvo especial significado ya que se trata del acceso directo a la Universidad y a la playa, el camino de toda la vida que, desgraciadamente atraviesa el peor momento de toda su existencia. Para empezar no hay acera. No, cien, doscientos o trescientos años después de su construcción, sigue sin acera; cuarenta años después de que se abriera el edificio central de la Universidad de Almería -en 1976- sigue sin acera... Los manifestantes estallaron en gritos  reivindicativos: "Aceras Sacramento, cuarenta años de cuento". Carlos Sánchez, edil de Fomento -presente en la manitestación, al igual que Juanjo Segura, Adriana Valverde y Miguel Cazorla- dijo a La Cañada, Ciudad Universitaria que se estaba trabajando en lo de la acera.  La acera la prometió el alcalde en una de sus visitas al barrio. Cazorla, por su parte, indicó que el próximo año su grupo intentaría meter una partida en el presupuesto y que iba a estudiar la posibilidad de acelerar el proceso y conseguir que se pueda ir a pie con seguridad por el camino de Sacramento por el que a diario pasan centenares de personas.

COMUNICADO

Ya en la playa, Gracia López Úbeda, que preside la Plataforma creada con la participación de las diferentes asociaciones existentes en el barrio, agradeció la participación, animó a los vecinos a seguir apoyando la iniciativa y dio lectura a un comunicado en que se exponía:

"Buenas tardes a todos.
En primer lugar, quiero agradecer, en nombre de todos los que representamos de algún modo la plataforma, vuestra asistencia.
Y digo de algún modo porque la plataforma somos todos. La fuerza en este camino que estamos recorriendo la tenemos si estamos unidos, demostrando, como hoy, que cada uno de nosotros está dispuesto a poner su granito de arena, para dejar claro que queremos nuestra playa, queremos su regeneración y queremos  acceder de una manera digna a ella.
Llevamos ya dos años trabajando sin descanso. Nos hemos reunido con todas las administraciones competentes en varias ocasiones y estamos dispuestos a continuar el tiempo que sea necesario para que,  lo que ahora es un anhelo, se convierta en una realidad.
Pero insisto, este trabajo es de todos y solo unidos, formando barrio y demostrando que nada nos va a parar, seremos capaces de conseguirlo.
Por eso, desde aquí os agradezco que confiéis en nosotros, os pido que sigáis haciéndolo y por supuesto que mantengáis la ilusión y fuerza para trabajar.
Hoy es un día grande. Hace mucho tiempo que este barrio no ha salido a la calle. Y tiene que ser el comienzo de un despertar que demuestre que no somos conformistas, que somos conscientes de que hay muchas cosas que mejorar  y que estamos dispuestos a luchar por ello.
Y entre esas tantas cosas, tenemos que dejar claro que una de ellas es nuestra playa y por su puesto sus accesos, que han estado olvidados durante muchísimos años por administraciones de todos los colores y quizás nosotros, como barrio, tampoco hemos sabido defenderlos.
Por eso, ahora  es  el momento de demostrar que estamos organizados, que somos fuertes, que estamos  unidos  y vamos a trabajar cuanto sea necesario para que nadie olvide que…¡LA CAÑADA, SÍ TIENE PLAYA!
Muchas gracias".